Fernando Gordón, Cícero
¿Quién es Fernando Gordón?
Licenciado en Ciencias de la Información y Máster en Publicidad y Comunicación Corporativa por ESIC, de cuya Escuela Superior de Gestión Comercial y Marketing es profesor desde hace más de 20 años. Ha trabajado en diversos medios de comunicación y ha ejercido de gerente de comunicación para MSD y consultor de comunicación de Salud durante más de 30 años. Esta experiencia le permitió adquirir las habilidades necesarias para emprender y fundar en 2002, de la mano de Esteban Bravo, la consultora Cícero Comunicación, de la que es socio director. Desde Cícero ha trabajado para las principales compañías farmacéuticas internacionales en España, tanto en el área de marketing como de comunicación de crisis y reputación.
Su experiencia está muy orientada al marketing desde una visión multidisciplinar, combinando herramientas de la publicidad y el marketing de consumo a la comunicación de productos y servicios relacionados con la salud, lo que le ha permitido participar directamente en el lanzamiento de numerosos fármacos, que han convertido a Cícero Comunicación en un referente en el panorama de agencias especializadas en el sector de la salud.
¿Qué es Cícero Comunicación?
Es la mayor agencia y consultora de comunicación y marketing especializada en salud y bienestar. Con más de dos décadas de experiencia, concebimos nuestros servicios de forma integral y trabajamos cada día para conseguir una meta: ayudar a nuestros clientes a comunicar de la forma más eficaz. Impulsamos marcas, conectamos con audiencias y a día de hoy también somos uno de los mayores especialistas en reputación y gestión de crisis en el sector sanitario.
¿Cuál ha sido vuestro mejor proyecto?
Uno de los más destacados en los últimos años ha sido la campaña #VeMásAllá, que lanzamos con Incyte para romper el silencio en torno al vitíligo. Este proyecto ha sido un claro ejemplo de cómo la sencillez en la creatividad puede generar un impacto real y duradero.
El vitíligo es una enfermedad crónica y estigmatizada que afecta a un número reducido de personas, lo que provoca invisibilidad y una falta de comprensión general. Para abordar esto, creamos un gesto simple pero poderoso: un tatuaje temporal que reproducía las manchas del vitíligo. Este gesto se convirtió en el núcleo de un movimiento social, invitando a las personas a ponerse literalmente en la piel de los pacientes.
La campaña se convirtió en un fenómeno digital. En vez de una simple campaña de concienciación, #VeMásAllá se transformó en una conversación nacional. Desde profesionales sanitarios hasta periodistas, influencers y ciudadanos se unieron al reto, compartiendo sus experiencias y visibilizando la enfermedad. En redes sociales, el tatuaje se convirtió en contenido espontáneo, generando más de 3 millones de visualizaciones y un engagement impresionante. La cobertura en medios de comunicación fue enorme, con presencia en televisión, radio y prensa escrita.
Lo que más nos impactó fue cómo algo tan sencillo como un tatuaje temporal logró hacer que el vitíligo dejara de ser un tema invisible para convertirse en una conversación colectiva y nacional. Este proyecto nos reafirma que, cuando la creatividad se basa en la sencillez, la empatía y en un propósito auténtico, el impacto puede ser mucho más grande que cualquier campaña tradicional. Sin duda, #VeMásAllá ha sido uno de nuestros mejores proyectos, demostrando que la simplicidad, cuando se junta con la creatividad, puede generar grandes resultados.
¿Una campaña de referencia?
Una que realmente marca la diferencia para nosotros es el #PañueloChallenge de la Fundación Aladina. En Cícero Comunicación, llevamos colaborando con ellos durante dos años, y cada vez nos sentimos más orgullosos de formar parte de esta causa tan especial.
Este año, además de sumarnos al reto en nuestra oficina, decidimos llevar la iniciativa un paso más allá. Como agencia especializada en comunicación en salud, vimos una oportunidad única para involucrar a la industria farmacéutica y sanitaria, enviando pañuelos a 150 directores clave del sector. El objetivo era claro: unirnos todos para concienciar y dar visibilidad al cáncer infantil, una causa que merece la atención de todos.
La respuesta fue increíble. Muchos se unieron a la campaña, cambiaron su foto de perfil o compartieron sus propios mensajes en redes sociales.
Es un gesto sencillo, pero tiene un impacto enorme. De esta manera, no solo estamos mostrando nuestro apoyo a los niños y adolescentes con cáncer, sino que también estamos recordando que todos estamos juntos en esta lucha.




