Rafael Serrano, CEO y fundador de Smalldev
¿Quién es Rafael Serrano?
Soy CEO y fundador de Smalldev, donde acompañamos a empresas en sus procesos de transformación digital: desarrollo tecnológico, estrategia y marketing. Mi perfil siempre ha estado a medio camino entre lo técnico y lo estratégico, y en el día a día suelo moverme entre esos dos mundos.
Antes de fundar Smalldev, pasé por diferentes etapas, incluyendo algún que otro proyecto propio que no salió como esperaba (pero que me enseñó mucho). Eso me ayudó a entender tanto cómo funcionan las grandes estructuras como lo importante que es ser ágil, claro y cercano cuando estás al otro lado. Creo que esa mezcla ha definido bastante mi forma de trabajar y de liderar hoy: siempre buscando equilibrio entre lo técnico, lo práctico y lo humano.
Una etapa que marcó mucho mi trayectoria fue la que viví en Silbon. Estuve allí más de ocho años ocupando distintos roles y, sin saberlo en ese momento, empecé a desarrollar muchos de los servicios que más adelante formarían parte del corazón de Smalldev: desde la creación y gestión de un e-commerce hasta procesos internos que hoy aplicamos con otros clientes. Hoy en día sigo vinculado como consultor independiente y miembro del Comité de Dirección, así que esa experiencia sigue muy viva en lo que hago.
Con el tiempo, he trabajado con empresas de perfiles muy distintos: educación, agro, retail, industria, restauración, alimentación, formación… cada una con su forma de hacer las cosas, sus retos y su forma (a veces muy peculiar) de entender el marketing y la tecnología. Y justo ahí está lo que más disfruto: pensar soluciones que se adapten a cada caso. Unas veces es montar una tienda online que pueda escalar al crecer, otras es automatizar tareas con IA o crear herramientas a medida que permitan a la empresa trabajar sin depender de plataformas que no encajan.
Me gusta explicarlo todo con claridad, sin vueltas, sin adornos innecesarios. Y tomar decisiones con lógica, aunque eso implique a veces decir que no o parar antes de seguir.
Al contrario de lo muchos creen, para mí la innovación no es algo exclusivo ni inalcanzable. De hecho, una de las cosas que siempre tengo en mente es que la tecnología debe servir para hacer las cosas más fáciles, y no al revés.
Por suerte, en Smalldev compartimos esa forma de ver las cosas. Somos un equipo que disfruta pensando, desarrollando y entregando soluciones que realmente funcionen. Que se entiendan. Que aporten. Y que dejen huella, incluso en lo pequeño.
¿Qué es Smalldev?
En Smalldev combinamos estrategia, marketing y tecnología para ayudar a empresas a crecer, comunicarse mejor y adaptarse a un entorno cada vez más digital y exigente.
Aunque lo digital es nuestro día a día, no nos quedamos ahí. También hemos llevado a cabo campañas en radio, televisión, publicidad exterior, podcasts, acciones de calle tipo vox pop, auditorías de marketing… Lo importante no es si es online u offline, sino que tenga sentido para la comunicación del cliente en ese momento.
Trabajamos con sectores muy distintos (restauración, construcción, industria, educación, comercio, alimentación, perfiles de marca personal…) y eso nos obliga a escuchar mucho y hablar poco al principio. Porque cada negocio tiene su propia realidad, y proponer sin entender es jugársela. Si algo nos define es que no aplicamos soluciones en automático. Nos gusta entender bien cada caso, tomarnos el tiempo de analizarlo y construir desde ahí. Porque lo que funciona para uno, no siempre vale para otro.
En el día a día funcionamos como un equipo muy implicado. Decimos las cosas como son, tomamos decisiones con criterio, y buscamos relaciones que vayan más allá de un proyecto puntual. Nos gusta acompañar, proponer ideas que aporten de verdad, y desarrollar soluciones que no solo estén bien hechas, sino que también se entiendan y funcionen.
¿Cuál ha sido vuestra mejor proyecto?
Uno de los más completos (y del que estamos especialmente orgullosos) es el que hicimos para Hermanos Rodríguez Barbancho, una empresa familiar con más de 40 años en el sector de la distribución alimentaria.
Lo recordamos con cariño, no solo por el reto que suponía ordenar la comunicación de un negocio con tanta historia, sino porque nos permitió trabajar en más áreas clave: desde renovar su identidad visual hasta desarrollar su web, automatizar procesos internos, lanzar una estrategia de marketing 360º y alinear a su equipo en una cultura de marketing. Fue uno de esos trabajos donde realmente puedes ver cómo todo encaja y empieza a funcionar con coherencia.
Además, pudimos ir a fondo con el proyecto: no solo nos dejaron hacer, sino que confiaron en nosotros para repensar muchas cosas. Y cuando hay confianza, se nota en el resultado. Terminamos creando algo que no solo les representa, sino que realmente les hace el trabajo más fácil. Para nosotros, eso es lo que cuenta.
¿Una campaña de referencia?
Nos quedamos con la de Andalusian Crush, de Ogilvy.
No se trata de la típica campaña de turismo donde se muestran sol y playa, sino que se atrevieron a contar Andalucía desde otro lugar. Desde el sentimiento, desde el impacto que te provoca. Es intensa, emocional y valiente y eso nos encanta. La idea de “Andalucía te rompe” nos parece, además de poderosa y poética, muy real. Incluso (y quizá porque somos andaluces) nos ponen los pelos de punta esa estética tan cuidada y el uso de la marcha como banda sonora.
Consideramos que consiguen que la narrativa vaya directa a lo emocional, y estuvo muy bien pensada en su planificación y despliegue: se vio fuera de España, se habló de ella en medios, ganó premios… Fue una campaña que conectó, y eso es lo que nos parece más difícil y más admirable.
Nos inspira porque representa muchas cosas en las que creemos: apostar por ideas valientes, trabajar el detalle y construir piezas que se sientan. Ese es el tipo de proyectos que nos gustaría hacer siempre.

