Javier Carrillo Molina de Innovation Studio

 In Conversaciones con agripina

¿Quién es JAVIER CARRILO?

Soy el fundador y CEO de Innovation Studio.

Llevo más de 16 años dedicándome a ayudar a empresas a crecer a través de la innovación, la tecnología y la creatividad.

Empecé en el mundo del diseño y desarrollo web, y con el tiempo fui construyendo mi propio equipo y una visión mucho más amplia de transformación digital.

Siempre he tenido una mentalidad emprendedora, pero creo que el verdadero crecimiento llega con la planificación, análisis y, por supuesto, buenas decisiones. Hoy sigo liderando Innovation Studio con la misma ilusión del primer día.

¿Qué es Innovation Studio? 

Es una agencia de marketing y consultoría tecnológica especializada en desarrollo web, software y marketing digital. Aunque tenemos presencia en Jaén, trabajamos allá donde una idea necesite crecer.

¿Cuál ha sido vuestro mejor proyecto?

Es difícil quedarnos con un solo porque en Innovation Studio trabajamos áreas muy diferentes y cada una tiene retos distintos.

En desarrollo web, por ejemplo, destacaría el trabajo realizado para Extra Jaén, incluyendo el desarrollo de su app móvil.

En software, uno de los proyectos más importantes ha sido ‘Mi Municipio’, una app propia pensada para acercar la administración local al ciudadano y que ya utilizan municipios como Guarromán o Atarfe.

Y en redes sociales, el crecimiento y la imagen de Instagram de Tipiland ha sido un proyecto muy bonito, porque estamos consiguiendo crear una comunidad y una identidad muy reconocible.

¿Una campaña de referencia?

Una de marketing que nos llamó muchísimo la atención —como seguramente a muchos telespectadores de Antena 3 aquella Nochevieja de 2023— fue “El robo del año” de Netflix: Pedroche x Berlín. ¿Por qué?

Porque consiguió algo muy difícil: convertir un momento televisivo ya de por sí viral en una extensión orgánica de una serie.

Netflix no interrumpió la conversación. Se convirtió en ella.

Expectación, storytelling, timing perfecto y cultura pop mezclados en una acción que hizo que miles de personas hablasen de la marca incluso antes de empezar el año.

Eso es una buena campaña: cuando deja de parecer publicidad y se convierte en entretenimiento, sector en el cual destaca Netflix.