Construcción, ahora sí

 In Institucional

PREMIOS AGRIPINA 2026

“CONSTRUCCIÓN, AHORA SÍ”

ANUNCIANTE:

FUNDACIÓN LABORAL DE LA CONSTRUCCIÓN

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AGENCIA DE MEDIOS:

AVANTE

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DATOS DE CONTACTO:

María Rodríguez Rubio, PR & Content Manager en AVANTE

maria.rodriguez@avantemedios.com

600 052 29 30

 

  1. CONTEXTO Y OBJETIVOS DE CAMPAÑA

Reconstruimos mucho más que la reputación de un sector. Ayudamos a reconstruir proyectos de vida.

En España conviven dos realidades aparentemente incompatibles. Mientras la construcción necesita incorporar miles de nuevos profesionales para garantizar el desarrollo del país, miles de personas siguen encontrando enormes dificultades para acceder a un empleo estable que les permita construir un futuro.

Jóvenes sin una oportunidad laboral clara. Mujeres que nunca habían contemplado este sector como una opción profesional. Personas inmigrantes que buscan integrarse, aportar valor y desarrollar un proyecto de vida digno.

Fundación Laboral de la Construcción entendió que responder a este reto significaba mucho más que cubrir vacantes. Significaba abrir una puerta hacia la inclusión social, la formación y el empleo de calidad en uno de los sectores más estratégicos para España.

Porque cada persona que encuentra una oportunidad profesional no solo cambia su situación laboral. Cambia su futuro, el de su familia y el de la comunidad de la que forma parte.

Cambiar una profesión exigía cambiar la conversación. Fundación Laboral de la Construcción entendió que no bastaba con comunicar ofertas de empleo. Era necesario devolver valor social a toda una profesión.

La comunicación debía convertirse en una herramienta de transformación cultural. No buscábamos cubrir vacantes. Buscábamos reconstruir la reputación de un sector imprescindible para el futuro del país.

Ese propósito se tradujo en tres objetivos.

  • Cambiar la percepción. Mostrar una construcción tecnológica, innovadora, sostenible, segura y con futuro.
  • Cambiar la consideración. Conseguir que mujeres, jóvenes y personas inmigrantes empezaran a contemplar la construcción como una opción profesional real.
  • Cambiar el comportamiento. Convertir ese nuevo interés en búsquedas, visitas, información y nuevos candidatos para el sector.

 

  1. DESCRIPCIÓN DE LA CAMPAÑA

No hicimos una campaña. Diseñamos un proceso de cambio.

Sabíamos que nadie cambia una decisión profesional después de un único impacto. Por eso abandonamos el modelo tradicional de notoriedad para construir un recorrido completo de transformación. Cada persona debía avanzar por tres estados emocionales.

  • Primero descubrir. La construcción ya no era lo que creían.
  • Después creer. Ese sector también podía ser para ellos.
  • Finalmente actuar. Buscar información. Formarse. Dar el primer paso.

Sobre esa lógica nació un ecosistema digital compuesto por tres fases perfectamente conectadas.

  • Romper estereotipos.
  • Eliminar barreras.
  • Convertir el interés en acción.

Cada persona necesitaba una conversación distinta. Pero detrás de cada audiencia había una historia diferente. Una mujer que nunca se había sentido representada en el sector. Un joven que pensaba que construir no era construir un futuro. Una persona inmigrante que buscaba algo más que un empleo: buscaba pertenecer, integrarse y demostrar todo su talento.

La campaña dejó de hablar de puestos de trabajo para empezar a hablar de oportunidades de vida.

No segmentamos únicamente por edad o sexo. Segmentamos por:

  • Por dudas.
  • Por miedos.
  • Por aspiraciones.

Las mujeres necesitaban descubrir referentes. Los jóvenes, un futuro. Y las personas inmigrantes, estabilidad. Y cada uno de ellos necesitaba recibir ese mensaje en el momento exacto.

Por eso desarrollamos una estrategia Data Driven capaz de combinar información sociodemográfica, comportamiento digital, intención de búsqueda y contexto de consumo para construir audiencias con verdadera probabilidad de incorporación al sector. La campaña dejó de hablar a millones de personas. Empezó a conversar con cada una de ellas.

Cada medio tenía una misión. No elegimos canales. Diseñamos funciones.

  • CTV para demostrar.
  • Vídeo online para explicar.
  • Audio digital para acompañar.
  • Redes Sociales para normalizar.
  • Influencers para inspirar.
  • Branded Content para dar credibilidad.
  • DOOH para estar presentes donde el cambio podía comenzar.
  • Programática, buscadores y retargeting para convertir la inspiración en acción.

Todo formaba parte del mismo viaje. Porque cambiar una percepción exige repetición, pero también coherencia.

 

  1. VALOR DIGITAL

El cambio no lo produjo la publicidad. Lo produjo el pensamiento digital.

La tecnología no se utilizó únicamente para hacer más eficiente la inversión, sino para hacer más accesibles las oportunidades. Los datos permitieron identificar colectivos tradicionalmente alejados del sector y ofrecerles mensajes adaptados a sus barreras reales, acercando oportunidades profesionales a quienes más las necesitaban. Si hubiéramos desarrollado una campaña convencional de cobertura, probablemente habríamos conseguido notoriedad. Pero nuestro objetivo no era únicamente que las personas vieran el mensaje. Era conseguir que personas diferentes cambiaran su percepción.

Y eso solo era posible desde un planteamiento digital.

La estrategia sustituyó la segmentación tradicional basada únicamente en variables demográficas por un modelo Data Driven que combinaba datos propios, información de terceros, señales de comportamiento, intención de búsqueda, contexto de consumo y momento vital para identificar individuos con mayor probabilidad de replantearse su futuro profesional.

El pensamiento digital permitió pasar de una campaña masiva a miles de conversaciones personalizadas. Cada colectivo recibió mensajes diferentes porque sus barreras también eran diferentes.

  • Las mujeres necesitaban romper estereotipos.
  • Los jóvenes descubrir oportunidades.
  • Las personas inmigrantes visualizar estabilidad e integración profesional.

Y cada mensaje se activaba en el momento, canal y contexto donde tenía mayor capacidad de generar un cambio de percepción.

El ecosistema digital integró Connected TV, vídeo online, audio digital, redes sociales, influencers, DOOH, publicidad programática, buscadores y estrategias de retargeting como un único sistema inteligente donde cada canal cumplía una función específica dentro del recorrido del usuario. Pero el verdadero valor diferencial no fue utilizar muchos canales. Fue conseguir que todos compartieran la misma inteligencia.

  • Cada interacción alimentaba el siguiente impacto.
  • Cada respuesta permitía optimizar las audiencias.
  • Cada aprendizaje mejoraba la siguiente decisión.

La campaña evolucionaba continuamente a medida que aprendía del comportamiento de las personas. La tecnología dejó de ser un soporte para convertirse en el motor que hacía posible el cambio.

Gracias a esta capacidad de aprendizaje continuo, personalización y optimización, la estrategia digital multiplicó el impacto de la campaña mucho más allá de la comunicación, convirtiéndose en una herramienta para modificar percepciones y facilitar un cambio real de comportamiento.

 

  1. LO QUE OCURRIÓ DESPUÉS. EL CAMBIO GENERADO.

La comunicación consiguió cambiar el comportamiento porque primero consiguió cambiar la percepción.

No presentaremos únicamente métricas. Demostraremos evidencias de transformación. La conversación, la percepción y el interés cambiaron. Y miles de personas empezaron a mirar la construcción con otros ojos.

Durante las seis semanas de actividad, el interés por el sector dejó de comportarse como un fenómeno puntual asociado a la publicidad para convertirse en una tendencia sostenida. Las búsquedas relacionadas con empleo, formación y Fundación Laboral de la Construcción crecieron respecto al mismo periodo del año anterior y mantuvieron niveles de interés elevados durante prácticamente toda la campaña, evidenciando que el mensaje trascendió el impacto inicial y consiguió instalarse en la conversación de los usuarios.

La campaña no solo despertó curiosidad. Consiguió modificar la consideración del sector.

El estudio de Brand Lift confirmó mejoras en los principales indicadores de marca, destacando un incremento de +6,89 puntos porcentuales en recuerdo publicitario, acompañado de aumentos en atribución y favorabilidad. El efecto fue especialmente relevante entre los mayores de 25 años y en los usuarios con mayor frecuencia de exposición, demostrando que la estrategia multicanal reforzó progresivamente la percepción positiva del sector.

Ese cambio de percepción se tradujo también en comportamiento.

La campaña superó los objetivos de cobertura en todos los públicos prioritarios, alcanzando más de 34 millones de personas, generó 82,4 millones de impactos, 33 millones de visualizaciones completas y 295.000 interacciones, confirmando una respuesta muy superior a la inicialmente prevista.

Pero el dato más relevante no estuvo únicamente en el volumen. Estuvo en quién decidió dar el siguiente paso.

La landing recibió 28.946 sesiones, procedentes mayoritariamente de usuarios que nunca antes habían interactuado con la Fundación. El 98% de los usuarios eran nuevos y los medios fueron responsables de más del 93% del tráfico y del 98% de los leads, demostrando que la campaña consiguió ampliar la base de potenciales profesionales interesados en el sector y no únicamente reactivar audiencias ya conocidas.

Los resultados también confirmaron la eficacia del modelo estratégico diseñado.

  • Los medios de notoriedad consiguieron despertar el interés.
  • Los canales de consideración consolidaron esa motivación.

Y las acciones de performance transformaron ese interés en oportunidades reales de contacto con la Fundación, generando miles de solicitudes de información y nuevos registros para iniciar un proceso de incorporación al sector.

Pero generar interés no era suficiente. El verdadero objetivo era conseguir que ese interés se convirtiera en una oportunidad profesional real.

La campaña generó 4.094 contactos comerciales (2.704 de forma directa desde los medios activados en campaña) de personas interesadas en conocer las oportunidades que ofrecía la construcción. Y, sobre todo, ese interés avanzó hacia la acción: el 38,4% de los leads ya ha entrado en un proceso de orientación laboral con la Fundación Laboral de la Construcción, iniciando itinerarios vinculados a la mejora profesional, la formación, el empleo, la cualificación o la regularización, y muchos más se están gestionando en estos momentos.

Es decir, casi 4 de cada 10 personas captadas dejaron de ser un contacto para comenzar un proceso real de acercamiento profesional al sector.

Pero tan importante como el volumen fue quién decidió dar ese paso.

La construcción necesitaba rejuvenecer su fuerza laboral, incorporar mujeres, atraer nuevo talento y ofrecer oportunidades a personas que buscaban incorporarse al mercado de trabajo. Y los resultados demostraron que la campaña consiguió movilizar precisamente a esos colectivos.

El 75,8% de los contactos correspondió a personas desempleadas, convirtiendo la comunicación en una puerta hacia nuevas oportunidades profesionales. El 40,9% de los leads tenía menos de 29 años, contribuyendo directamente al reto de rejuvenecer un sector en el que más de la mitad de sus profesionales supera los 45 años.

Y un 14,2% de los contactos fueron mujeres. Un resultado especialmente relevante en un sector históricamente masculinizado y donde uno de los objetivos explícitos de la campaña era conseguir que más mujeres pudieran empezar a verse representadas y contemplar la construcción como una alternativa profesional real.

Los resultados del proceso de orientación demostraron, además, que no habíamos generado únicamente curiosidad.

El 57,7% mostró interés en mejorar su formación, cualificación o empleabilidad dentro de la construcción. Pero, especialmente, un 29,6% correspondía a nuevos perfiles interesados en incorporarse al sector, demostrando la capacidad de la campaña para ampliar su base potencial de profesionales. Otro 12,75% inició procesos vinculados a regularización, abriendo también una vía hacia la integración profesional de personas de origen extranjero.

Así cerramos el recorrido que habíamos diseñado desde el principio.

Primero cambiamos la percepción. Después conseguimos que personas que nunca habían contemplado la construcción empezaran a considerarla. Finalmente, convertimos esa consideración en 4.094 oportunidades reales de contacto con el sector.

Y casi 4 de cada 10 ya han dado el siguiente paso, entrando en un proceso de orientación laboral.

Porque el verdadero resultado de la campaña no son los 82,4 millones de impactos, los 33 millones de visualizaciones o los 4.094 leads.

Son jóvenes que empiezan a ver futuro en la construcción. Mujeres que empiezan a verse dentro de ella. Personas desempleadas que encuentran una nueva oportunidad. Nuevos profesionales dispuestos a incorporarse. Y personas que encuentran en el sector una vía hacia su integración laboral.

La comunicación cambió la percepción. La percepción generó consideración.
La consideración se convirtió en acción. Y la acción empezó a construir nuevos futuros.

La Fundación Laboral de la Construcción no solo ayudó al sector a encontrar talento. Ayudó a miles de personas a encontrar un futuro.

 

  1. INSPIRACIÓN PARA EL SECTOR

Este proyecto demuestra que la comunicación puede convertirse en una herramienta de transformación social cuando deja de centrarse únicamente en generar notoriedad y pasa a abordar las causas profundas de un problema.

Durante años, el reto de la construcción se ha interpretado como un problema de empleo o de captación de talento. Sin embargo, identificamos que la verdadera barrera era la percepción social del sector. Antes de atraer profesionales, era necesario reconstruir el prestigio de la profesión.

La principal enseñanza para la industria es que los medios digitales no solo permiten segmentar audiencias, sino también segmentar barreras. Comprender qué frena a cada colectivo y adaptar el mensaje, el contexto, el momento y el canal a esa realidad multiplica la capacidad de la comunicación para generar cambios reales de comportamiento.

El segundo aprendizaje es que la eficacia de una campaña de impacto social no debe medirse únicamente por indicadores de comunicación, sino por su capacidad para modificar actitudes, despertar nuevas conversaciones e impulsar acciones que contribuyan a resolver un reto estructural de la sociedad.

Este caso demuestra que cuando la comunicación se pone al servicio de un propósito, deja de ser una herramienta para cambiar percepciones y se convierte en una herramienta para cambiar vidas.

La innovación no estuvo únicamente en la tecnología, los datos o la planificación. Estuvo en comprender que detrás de cada impresión existía una persona buscando una oportunidad.

Cuando una campaña consigue que alguien encuentre un empleo, se forme, se integre en una comunidad y pueda desarrollar un proyecto de vida, deja de ser una campaña de comunicación y se convierte en una intervención con impacto social.

Las campañas cambian marcas. Las mejores campañas cambian percepciones. Y cuando cambia la percepción de una profesión, puede empezar a cambiar el futuro de toda una sociedad.