Juan Carlos Pérez de Elephant Projects

 In Conversaciones con agripina

El equilibrio entre estrategia y ejecución

Elephant Project se caracteriza por transformar ideas complejas en realidades tangibles. Desde tu perspectiva como Director Comercial, ¿cómo lográis equilibrar la ambición creativa de una marca con la viabilidad comercial y técnica de un proyecto sin que se pierda la esencia de la idea original?

Sin duda, este es uno de nuestros grandes retos diarios.

En Elephant Projects entendemos que la creatividad sólo tiene verdadero impacto cuando puede ejecutarse de forma eficiente, rentable y fiel a la visión de la marca. Nuestro trabajo consiste precisamente en encontrar ese equilibrio.

Desde el primer briefing trabajamos de forma muy cercana con el cliente, no solo para entender qué quiere comunicar, sino también qué objetivos comerciales persigue con su presencia en feria o evento. Eso nos permite tomar decisiones creativas alineadas con resultados reales.

A partir de ahí, involucramos desde fases muy tempranas a los equipos de diseño, producción y operaciones. De esta manera, cada propuesta creativa nace ya con una visión técnica y presupuestaria realista, evitando que las ideas pierdan fuerza durante el proceso de ejecución.

Creemos mucho en la creatividad inteligente: no se trata de limitar ideas, sino de potenciarlas encontrando soluciones constructivas, materiales y formatos que hagan viable el proyecto sin renunciar a su esencia. Muchas veces, la innovación aparece precisamente en ese proceso de adaptación.

Además, nuestra experiencia internacional en ferias y eventos nos ayuda a anticipar retos logísticos, normativos y operativos antes de que se conviertan en problemas, permitiendo mantener la coherencia del concepto desde el diseño inicial hasta el montaje final.

Al final, el objetivo es que el cliente vea reflejada exactamente la emoción y el mensaje que imaginó al principio, pero convertido en un proyecto sólido, funcional y preparado para generar impacto real.

La evolución del sector

Estamos en un momento de cambio constante en la comunicación y el marketing. ¿Cuáles crees que son los ‘elefantes en la habitación’ (esos retos de los que nadie quiere hablar) a los que se enfrenta la industria creativa actualmente y cómo los estáis abordando vosotros?

La industria creativa está viviendo una transformación muy intensa y, aunque se habla mucho de innovación, sostenibilidad o tecnología, existen varios “elefantes en la habitación” que muchas veces se evitan porque obligan a replantear la forma tradicional de trabajar.

Uno de ellos es la velocidad. Hoy las marcas quieren experiencias cada vez más impactantes, pero con plazos más cortos y presupuestos más ajustados. El reto no es solo creativo, sino operativo: mantener la calidad sin caer en soluciones genéricas o poco sostenibles. En Elephant Projects lo abordamos apostando por procesos muy coordinados, diseño estratégico desde el inicio y una planificación realista que permita optimizar recursos sin perder impacto.

Otro gran desafío es la saturación visual. Estamos rodeados de estímulos constantemente (en una feria comercial incluso más) y destacar ya no depende únicamente de construir un stand espectacular o un evento llamativo. Las marcas necesitan generar experiencias auténticas y memorables. Por eso intentamos que cada proyecto tenga una narrativa clara y un propósito, no sólo una estética atractiva.

También hay un tema del que cada vez se habla más, pero quizá todavía no con total honestidad: la sostenibilidad real. Muchas veces el sector ha trabajado con soluciones muy efímeras y poco eficientes. Nosotros creemos que la sostenibilidad no puede ser solo un mensaje comercial, sino una forma de diseñar y producir.

Estamos incorporando sistemas reutilizables, materiales más responsables y diseños pensados para tener una segunda vida, sin comprometer el resultado creativo.

Y, por supuesto, está el impacto de la tecnología y la inteligencia artificial. La IA está acelerando procesos y cambiando la forma de conceptualizar ideas, pero también obliga a diferenciar más que nunca el valor humano: la capacidad estratégica, la sensibilidad creativa y la experiencia real en ejecución. Nosotros vemos la tecnología como una herramienta que potencia el trabajo, no como un sustituto de la creatividad ni de la relación cercana con el cliente.

En definitiva, creemos que el gran reto de la industria es encontrar equilibrio: entre creatividad y rentabilidad, entre rapidez y calidad, entre innovación y autenticidad. Y precisamente ahí es donde intentamos aportar valor cada día.

Conexión con el propósito de la marca

Hoy en día las marcas no solo venden productos, sino valores. ¿Qué peso tiene para Elephant Project la sostenibilidad y el impacto social a la hora de seleccionar y desarrollar nuevas colaboraciones comerciales?

Para nosotros, la sostenibilidad y el impacto social han dejado de ser un valor añadido para convertirse en un criterio estratégico a la hora de desarrollar proyectos y establecer colaboraciones comerciales.

En el sector ferial y de eventos existe un gran reto relacionado con la temporalidad de muchas estructuras y materiales, por lo que creemos que las empresas tenemos la responsabilidad de evolucionar hacia modelos más eficientes y conscientes. En Elephant Projects intentamos aplicar esa visión tanto en el diseño como en la producción y en la selección de partners con los que trabajamos.

A la hora de colaborar con nuevos clientes o proveedores, valoramos especialmente aspectos como la capacidad de reutilización de los elementos, el uso de materiales más sostenibles, la optimización logística y el compromiso real con determinadas buenas prácticas. Pero también observamos algo muy importante: la coherencia. Hoy las marcas comunican muchos valores, pero el verdadero diferencial está en que esos valores formen parte de las decisiones reales del proyecto.

Además, creemos que el impacto social también tiene que ver con la forma de trabajar. Apostamos por relaciones a largo plazo, por equipos comprometidos y por generar entornos de trabajo donde la creatividad, la confianza y la colaboración tengan un papel central. Al final, los proyectos más sólidos nacen siempre de relaciones sólidas.

Nuestra visión es que sostenibilidad, innovación y creatividad no son conceptos opuestos. De hecho, muchas veces las soluciones más inteligentes y creativas surgen precisamente cuando se trabaja con una mayor conciencia sobre el impacto que generamos.

Las marcas cada vez son más exigentes en este sentido, y creemos que es algo positivo para toda la industria. Nos obliga a evolucionar, a cuestionar procesos tradicionales y a diseñar experiencias que no solo sean visualmente potentes, sino también más responsables y con mayor sentido a largo plazo

La «Zona de Confort» y la innovación

En el sector siempre se habla de la necesidad de innovar para destacar. ¿Podrías darnos un ejemplo de algún proyecto reciente en el que Elephant Project haya tenido que ‘salir de su zona de confort’ para lograr un resultado disruptivo que sorprendiera al cliente?

Uno de los proyectos que mejor refleja esa capacidad de salir de nuestra zona de confort fue el de Aramco (Feria EAGE Toulouse) donde se desarrolló un espacio experiencial para una marca internacional que buscaba algo más que una presencia tradicional en feria. El objetivo no era mostrar producto, sino generar una experiencia inmersiva capaz de transmitir innovación, cercanía y posicionamiento de marca en muy pocos segundos.

El reto era complejo porque el cliente quería un diseño muy ambicioso visualmente, con una fuerte integración tecnológica y una ejecución extremadamente rápida debido a los tiempos de producción y montaje. Además, el espacio debía ser completamente modular y adaptable para futuras ferias en distintos países.

Para lograrlo tuvimos que replantear nuestra forma habitual de trabajar en varios aspectos. Desde el inicio unimos en el mismo proceso creativo a diseño, ingeniería, producción audiovisual y montaje, trabajando prácticamente en paralelo. Eso nos obligó a tomar decisiones mucho más dinámicas y a prototipar soluciones en tiempo récord.

Uno de los puntos más disruptivos fue la integración de contenidos audiovisuales y elementos físicos de una forma muy orgánica, consiguiendo que el visitante no percibiera la tecnología como un añadido, sino como parte natural de la experiencia. También apostamos por materiales y sistemas constructivos reutilizables que permitieran mantener el impacto visual reduciendo tiempos y costes logísticos en futuras implementaciones.

Recuerdo que hubo momentos donde tuvimos que asumir ciertos riesgos creativos y técnicos porque el camino más cómodo habría sido simplificar la propuesta. Sin embargo, entendimos que precisamente el valor del proyecto estaba en mantener esa ambición inicial y encontrar la manera de hacerla viable.

El resultado final superó las expectativas del cliente, no solo por el impacto visual del espacio, sino porque consiguió generar interacción real, aumentar el tiempo de permanencia de los visitantes y convertirse en uno de los puntos más comentados del evento.

Ese tipo de proyectos nos recuerdan que la innovación muchas veces no consiste únicamente en hacer algo diferente, sino en atreverse a cuestionar los procesos habituales para construir experiencias que realmente conecten con las personas.